Las políticas en torno al colectivo LGTB en las escuelas se están debatiendo recientemente en distintos estados de Estados Unidos. Mientras en Florida el gobernador Ron DeSantis promulgó medidas restrictivas en la educación vinculadas a esta comunidad, California implementará una ley que pretende reforzar la comunicación entre estudiantes y docentes.
El Senado del Estado Dorado aprobó la propuesta el jueves 13 de junio, que prohibiría la exigencia a los maestros de notificar a los padres de sus alumnos si su hijo o hija pide utilizar un pronombre en las escuelas distinto al que usaba anteriormente. La Legislatura estatal continúa sumergida en el debate, luego de una hora de deliberaciones en la Cámara Alta en la que senadores demócratas LGTB contaron experiencias personales sobre cómo se lo comunicaron a sus tutores.
Te puede interesar: La ley de California que podrán votar los ciudadanos y que algunos adjudican al aumento de robos
Previamente, se modificó el código de educación de las escuelas de California, con una ley que incluyó el acceso de todos los alumnos y alumnas a participar en los programas de actividades deportivas no mixtas y a utilizar las instalaciones como los baños de acuerdo a su identidad sexual y no al género que figura en su documentación, bajo la firma del exgobernador Jerry Brown hace alrededor de una década.
¡Cicatrices invisibles! El impacto de la violencia digital en la salud mental de los adolescentes
¿Cuándo entrará en vigor la ley en las escuelas de California?
El proyecto de ley que aprobó el Senado del Estado Dorado pasará por la Asamblea estatal y, si los comités y el pleno dan el visto bueno, terminará en el escritorio del gobernador de California, Gavin Newsom, para su firma. En tanto, algunos senadores republicanos alegaron que las escuelas tienen la obligación de ser transparentes con los padres de sus estudiantes.
Te puede interesar: California: de los restaurantes a la construcción de casas, 5 leyes que entran en vigor el 1 de julio
El primer objetivo de esta medida es que los alumnos de los distritos escolares de California se sientan protegidos si ven amenazada su seguridad a la hora de revelar su identidad de género o su orientación sexual.