El consumo de cannabis superó al del alcohol en Estados Unidos, según los datos de una encuesta del 2022 que revelaron que 17.7 millones de personas admitieron ingerir marihuana a diario o casi a diario, en comparación con menos de un millón tres décadas antes. Muchos optan por el mecanismo del vaporizador o ‘vaper', una forma cada vez más común entre los fumadores. Pero, si vives en California, debes tener cuidado con una práctica que se prohibió por ley el 1 de julio.
Los vaporizadores de cannabis son sencillos de utilizar, según relataron los expertos al medio SFGATE, pero también implican una complicación a la hora de desecharlos de forma segura. Esto se debe a que la batería de este producto contiene iones de litio, lo que podría producir una explosión o un incendio si se tiran en la basura orgánica.
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Debido a esta problemática, en California entró en vigor una ley el 1 de julio que considera los vaporizadores como residuos peligrosos y prohíbe desecharlos en la basura doméstica. Al contrario, lo adecuado es llevarlos hasta un punto de reciclaje o centros autorizados.
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¿Qué dice la ley de California?
La normativa también incluye que las empresas de cannabis deben indicar en el etiquetado de los productos que no son desechables y que se tienen que enviar a un punto seguro. De hecho, muchas compañías en el Estado Dorado ya comenzaron a implementar los programas de recolección de vaporizadores.
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La ley pretende reducir los impactos negativos de estos dispositivos, a través de la acción de los consumidores, mientras las empresas avanzan hacia fabricar sus propios productos de vapeo con materiales más sostenibles, que contribuyan a la facilidad del reciclaje para preservar el medioambiente.