El acceso a la salud entre la población hispana de Texas presenta preocupantes desigualdades en comparación con otros estados, según revela un reciente estudio. Los texanos de ascendencia hispana enfrentan mayores barreras para obtener atención médica, lo que influye negativamente en su bienestar general. Estas disparidades reflejan un problema sistémico que requiere una atención urgente por parte de las autoridades de salud pública y los responsables de formular políticas públicas.
El estudio, que analizó las condiciones de salud de los hispanos en todo el país, resalta la importancia de abordar los factores subyacentes que contribuyen a esta brecha. Entre las posibles causas se encuentran la falta de acceso a seguros de salud adecuados, la escasez de servicios médicos culturalmente competentes y las barreras lingüísticas que dificultan la comunicación con los proveedores de atención médica.
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¡En crisis! La realidad de un sistema de salud que olvidó a los más desprotegidos
¿Por qué los hispanos en Texas tienen peor salud que en el resto del país?
En el estudio proporcionado, el Estado de la Estrella Solitaria ocupa el lugar 44 de 47 de los estados analizados del desempeño del sistema de salud para los hispanos. Este revelador dato pone de manifiesto las preocupantes disparidades en el acceso y la calidad de la atención médica que enfrenta esta comunidad. A su vez, los afroamericanos no escapan a esta problemática, ya que la entidad también sitúa en el lugar 32 de 39 estados en lo que respecta a su atención sanitaria.
El informe, realizado por el Commonwealth Fund, una firma nacional independiente de análisis de salud, pone de relieve las profundas disparidades étnicas y raciales en el acceso, la calidad y los resultados de salud que persisten en todo el país. Además, resalta una marcada disparidad en muertes prematuras, lo que subraya la urgencia de abordar estas inequidades de manera efectiva.
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Arnav Shah, investigador asociado de la firma, señaló que: “El desempeño del sistema de salud es particularmente peor para los afroamericanos, hispanos y nativos americanos, lo que significa que esos grupos tienen más problemas para acceder a los servicios de salud, que la calidad de la atención que reciben es menor y que tienen peores resultados de salud que los blancos en muchos estados”.
Desigualdades en la salud de Texas: un desafío que persiste
Otro estudio reciente realizado por Episcopal Health Foundation, una organización que analiza las disparidades en la salud en Texas, revela diferencias significativas en la salud de las personas de color y aquellas de bajos ingresos en el estado. Los niños afroamericanos e hispanos tienen más probabilidades de vivir en vecindarios con altos niveles de pobreza, mientras que las familias de bajos ingresos reportan tener una salud menos favorable, según indica el estudio.
Además, estas familias suelen carecer de seguro médico y presentan tasas más altas de enfermedades crónicas como la diabetes y la obesidad. Esta disparidad en la salud entre los 254 condados de Texas no solo tiene un impacto en el bienestar de los residentes, sino que también genera un aumento en el gasto en servicios médicos y reducen la productividad en todo el estado.
El estudio advierte que la economía estatal sufre pérdidas anuales de más de 7,000 millones de dólares debido a estas disparidades en la salud. Esta situación subraya la urgencia de implementar políticas y programas que aborden estas inequidades y promuevan un acceso equitativo a la atención médica para todos los habitantes texanos.