Alrededor de 16 millones de personas sufren depresión en Estados Unidos al año, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Un estudio sobre psicología reveló cuál es el tipo de relación que reduce las probabilidades de padecer esta afección y cómo influye su acompañamiento.
Un informe de la Universidad Estatal de Michigan destacó el poder terapéutico de las relaciones de amistad, a través de un seguimiento de 2,812 personas durante 24 años. Los resultados arrojaron que tener amigos redujo los síntomas de depresión un 33% en la mediana edad; mientras que iniciar un vínculo amoroso los aumentó un 22%.
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Durante la adolescencia, la amistad jugó un papel importante en el estudio: redujo un 18% las probabilidades de desarrollar síntomas depresivos. En la edad adulta, este porcentaje ascendió a 27% y a 33% en la mediana edad. Además, cada década de amistades sólidas bajó esta cifra un 11% adicional.
¿Por qué el vínculo de amistad es importante en relación a la depresión?
El estudio señaló que las relaciones sociales actúan como amortiguadores emocionales y la soledad puede aumentar un 50% el riesgo de desarrollar depresión. La página web de Psicología y Mente describió las amistades como “una red de seguridad distribuida”, ya que son un sostén de descargos de problemas, pero sin exigir ciertos parámetros que sí implican los vínculos de pareja, como la exclusividad.
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¿Qué aspectos relacionados con la pareja son negativos en salud mental?
La presión social juega un papel fundamental en las relaciones amorosas en la adolescencia y representa un riesgo adicional del 30% en presentar síntomas de depresión. Otros factores influyentes en la estabilidad emocional a esta edad son la inmadurez y la tendencia a aislarse de los amigos.
En tanto, el romance adulto también supone desafíos: el inicio de las relaciones siempre genera estrés, sin importar la edad.