Estados Unidos se ha convertido en el hogar de muchos extranjeros, principalmente de origen latino e hispano, pero también alberga población de otros países. Entre ellos, se encuentran los habitantes de ascendencia china, que recientemente sintieron incomodidad y malestar ante una ley que aprobó el gobernador de Florida, Ron DeSantis. ¿Por qué?
El 1 de julio del 2023 entró en vigor el Proyecto de Ley SB 264, del Senado del Estado del Sol, a través del cual los migrantes de determinadas nacionalidades tienen imposibilitado comprar o adquirir propiedades a menos que cuenten con el estatus legal de la residencia permanente en EU.
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Esta normativa ha sembrado preocupación y generado quejas en la comunidad de origen chino que vive en el estado de Florida, ya que ha señalado a CNN que perjudica a los negocios inmobiliarios, supone una amenaza para su seguridad y genera temor entre los compradores y vendedores por las posibles repercusiones.
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¿Qué dice la ley de Florida?
La ley SB 264 de Florida señala que los ciudadanos de Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba, Venezuela y Siria tienen la prohibición de comprar propiedades en el estado que se encuentren dentro de un radio de 10 millas (16 kilómetros) de cualquier instalación militar o de infraestructura crítica. Para los originarios de China, esta normativa aplica en todo el territorio.
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Los habitantes de esta comunidad en Estados Unidos, incluso los que cuentan con la residencia permanente, aseguran que esta ley perjudica a los negocios inmobiliarios y que siembra un perfil discriminatorio para su nacionalidad, ya que son tildados de “espías” o “agentes del gobierno de China”.
De hecho, muchos señalan que están pensando en abandonar Florida, que ha sido su hogar durante el último tiempo o varios años. También destacan que algunos prestamistas y corredores hipotecarios se han negado a trabajar con clientes con pasaportes chinos, incluso si tienen el estatus legal, por temor a las represalias de la ley. En la actualidad, buscan impugnar la norma ante los tribunales.