Estados Unidos se convirtió en el hogar de muchos inmigrantes, principalmente mexicanos, que ingresan al país en busca de un futuro mejor y oportunidades laborales. Para permanecer de forma legal en el territorio, deben solicitar la documentación correspondiente, ya sea la Green Card, la ciudadanía, el permiso de trabajo o el estatus de refugiado, según el caso. Una familia oriunda de México fue deportada luego de que fuera rechazada su petición de asilo.
Los solicitantes de asilo deben presentar su pedido antes de cumplir un año en territorio estadounidense, a través del envío del formulario I-589 al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EU (USCIS, por sus siglas en inglés). Las personas elegibles son quienes sufran o teman sufrir persecución, por motivos religiosos, referentes a su nacionalidad o por pertenecer a un grupo social o político en su país de origen.
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La familia de Pablo y Efi, compuesta por cuatro miembros mexicanos y un pequeño estadounidense, sembró su hogar hace cuatro años en la ciudad de Minneapolis, en Minnesota. Pero esta primavera debieron decir adiós a su nueva vida y regresar a México cuando el gobierno de EU emitió su orden de deportación.
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¿Por qué deportaron a la familia de México desde Estados Unidos?
Los jueces de inmigración de Estados Unidos ordenaron la deportación de 227,162 personas desde octubre del 2023, según consigna Star Tribune. Además, la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR, por sus siglas en inglés) solo concedió el asilo al 4% de las solicitudes por parte de mexicanos el año pasado.
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La familia de Efi y Pablo tuvo que regresar a una región de México que tiene sobre sí una advertencia de “no viajar” por parte del Departamento de Estado de EU, debido a la peligrosidad por las tasas de violencia y crímenes generalizados. Según expresaron los afectados, el desempeño como comisionado del gobierno local en su país de origen convirtió a Pablo en un foco para los grupos criminales y un cártel.
Según alegó la familia al medio mencionado, la pareja recibió amenazas desde el 2019 y llegaron a retener y golpear a Pablo, incluso con advertencias con hacer daño a sus hijos. Así, decidieron huir al norte de México y, tras su ingreso a Estados Unidos, solicitaron asilo y tuvieron la entrevista en octubre del 2020 para determinar si enfrentaban un temor creíble.
La audiencia para la revisión de su caso, que resultó en un fallo negativo, no llegó hasta mayo de este año y se realizó en el tribunal federal de inmigración de Fort Snelling, pero el juez determinó otro rechazo y fueron deportados. Aun así, la familia asegura que no se rendirá e insistirá por recuperar su seguridad.