Un destino en particular, alabado como una “octava maravilla del mundo”, atrajo tal cantidad de visitantes que puso en jaque a una pequeña comunidad del Estado Dorado. Lo que parecía una bendición para el turismo terminó convirtiéndose en un desafío inesperado y obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas.
Se trata de Burney Falls, una de las joyas californianas naturales más impresionantes. Su espectacular caída de agua, rodeada de frondosos bosques, se volvió un imán para turistas, impulsada por su creciente fama en redes sociales.
No obstante, el exceso de visitantes provocó serios problemas. Para controlar el impacto, California State Parks tomó una decisión radical: cerró los accesos a las cascadas durante gran parte del 2024 para realizar mantenimiento y mitigar los efectos del turismo masivo.
La casa de Juan Gabriel: el atractivo turístico más visitado en el norte de Chihuahua
¿Cómo es este destino natural fascinante de California?
Ubicada en las estribaciones de Cascade, a unas 4.5 horas de San Francisco, Burney Falls es un espectáculo natural que ha maravillado a visitantes durante más de un siglo. Su imponente cascada, con un flujo constante de agua que brota directamente de la roca volcánica, llevó al presidente Theodore Roosevelt a llamarla “la octava maravilla del mundo”.
Te puede interesar: Esta ciudad costera de Florida es la mejor de todo el país para visitar, según un nuevo informe
A diferencia de las Cataratas del Niágara, conserva su belleza natural intacta, sin estructuras de concreto que alteren el paisaje. Este paraíso escondido solía recibir alrededor de 250,000 visitantes al año, pero durante la pandemia el turismo se disparó a 350,000, según Los Angeles Times.
El pequeño pueblo de Burney, con una población local de solo 3,000 residentes, vio cómo sus calles y carreteras colapsaban con la llegada masiva de turistas. La falta de estacionamiento llevó a los visitantes a detenerse en la autopista y en consecuencia a situaciones de tráfico inseguras.
¿Qué medidas se tomaron para cuidar la seguridad de este pueblo de California?
Con visitantes estacionando ilegalmente a lo largo de la autopista 89 y conductores circulando a 88 km/h en curvas peligrosas, el riesgo de accidentes era evidente. Según California State Parks, la situación requería una intervención urgente, lo que llevó al cierre temporal de senderos y a una inversión millonaria en mejoras.
Te puede interesar: El río de Chicago se tiñe de verde por San Patricio: todo lo que debes saber
Para reducir la congestión y mejorar el acceso, se destinaron 835,000 dólares a la restauración de los senderos principales del parque, que cerraron en abril del 2024. Al mismo tiempo, Caltrans invirtió 9.4 millones de dólares en la rehabilitación de la autopista 89. También se instalaron señales hasta Redding, a casi 100 km de distancia, para disuadir a los turistas y aliviar la presión en la zona.