Como ocurre cada año en los Estados Unidos, el comienzo de un nuevo mes de junio traerá consigo el puntapié inicial de la temporada de huracanes en el Atlántico , la cual se extenderá aproximadamente hasta finales de noviembre.
A poco más de una semana para el surgir de este fenómeno, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) emitió un pronóstico sobre qué esperar durante este período.
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Un pronóstico sobre los huracanes sin precedentes
Los científicos expertos del NOAA sugieren que las condiciones actuales, marcadas notoriamente por la aparición del fenómeno de La Niña y las aguas cálidas récord en el océano Atlántico, podrían desencadenar una cantidad sin precedentes de tormentas en el territorio estadounidense.
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En el pasado, el récord de tormentas pronosticadas era de 14 a 23, el cual fue establecido hace más de una década, en el 2010. Sin embargo, este año, podría superarse esa increíble cifra, lo que genera incertidumbre respecto a la magnitud de los eventos que se aproximan.
Otros pronosticadores de renombre, como los miembros del equipo de la Universidad Estatal de Colorado, dirigido por Phil Klotzbach, también vaticinaron una temporada inusualmente activa.
Su pronóstico, publicado el pasado abril, incluye un total de 23 tormentas con nombre y 11 huracanes, cifras que marcarían un hito en la historia de este evento climático.
Factores claves para la formación de huracanes en el Atlántico
El NOAA remarca la importancia de la combinación de aguas oceánicas cálidas y el patrón climático de La Niña a la hora de impulsar la actividad de la temporada.
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Mientras que el agua cálida proporciona el combustible necesario para la formación y fortalecimiento de los huracanes, La Niña tiende a generar estaciones más activas en términos de fenómenos climáticos extremos.