Una serie de tormentas de polvo golpearon el centro y sur de Irak, lo que provocó enfermedades respiratorias que llevaron a cientos de ciudadanos a hospitales y clínicas en busca de tratamientos.
De acuerdo con funcionarios sanitarios de Irak, la última tormenta de polvo registrada en Bagdad, que cubrió de una niebla de polvo a la capital del país y otras provincias, causó que al menos tres mil personas acudieran a los centros médicos.
Algunos residentes dijeron que las tormentas de polvo se deben a la falta de lluvia de los últimos tres años, lo que ocasiona que el polvo del desierto se acumule y llegue hasta las ciudades.
“Este polvo se debe a la falta de lluvia, tres años sin lluvia, por lo que el polvo se acumula. Viene una tormenta del desierto de Ramadi o del desierto de Najaf y llega aquí a nosotros”.

El hombre, quien es vendedor de café, añadió que este fenómeno también afecta a su negocio, pues cada que llega un tormenta de polvo cae sobre las tazas y la gente ya no quiere comprar.
Trabajo como vendedor de café, sostengo la cafetera en mi mano y todo se cubre de polvo, ya nadie quiere beberlo, lo mismo pasa con los vendedores de té, y los puestos de venta de falafel y telas (puestos callejeros), todos se fueron, hace dos días que se fueron”.
En el hospital de Irak, un hombre que portaba oxígeno resaltó que las tormentas de polvo le causaron problemas respiratorios por lo que acudió a recibir atención médica, pues sentía que le faltaba el aire por tanta arena en el ambiente.
“Ha pasado un mes desde que comenzó el polvo y no llueve. Está seco y me estoy asfixiando, vengo (a la clínica) a tomar oxígeno, podría asfixiarme por el polvo”.
Sequías aumentan tormentas de polvo en Irak
En los últimos años, Irak ha visto un número creciente de tormentas de polvo, arena y viento, incluyendo varias en las últimas semanas. La mayoría de los iraquíes dicen que no recuerdan haber experimentado tantas tormentas en un espacio de tiempo tan corto.

Los veranos en Irak son cada vez más calurosos, alcanzando temperaturas récord de al menos 52 grados centígrados en los últimos dos años.
El sector agrícola del país, que depende en gran medida de los ríos Éufrates y Tigris, también ha sufrido la sequía y el aumento del calor. La temporada de lluvias 2020-2021 de Irak fue la segunda más seca de los últimos 40 años, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).