Sebastián ‘Ardilla’ Álvarez hace historia al romper tres récords mundiales en un solo salto de wingsuit. Conoce los detalles de su hazaña y el impacto en el deporte.
El joven chileno Sebastián “Ardilla” Álvarez, es un piloto de wingsuit, que recientemente ha marcado un hito sin precedentes en los deportes aéreos; esto luego de romper 3 récords mundiales luego de efectuar con éxito un salto de alto riesgo con wingsuit que superó los límites del vuelo humano.
“Ardilla” Álvarez saltó desde una aeronave a una altitud de 12 mil 670 metros (más alta que la altitud de crucero de la mayoría de los aviones comerciales), aprovechando el impulso de una corriente en chorro y realizando ajustes corporales estratégicos para mantener el control, maximizando la velocidad, la distancia y el tiempo.
El piloto de wingsuit permaneció en el aire durante 11 minutos y 1 segundo, y el salto tuvo lugar sobre el centro de paracaidismo West Tennessee durante la jornada del pasado 22 de marzo, con lo que demostró su dominio del cielo.
Records mundiales de Sebastián “Ardilla” Álvarez
Los tres récords mundiales que Álvarez rompió fueron:
- Récord de velocidad: 550 km/h (el récord anterior era de 397 km/h)
- Récord de distancia: 53,45 kilómetros (el récord anterior era de 29,06 kilómetros)
- Récord de tiempo: 11 minutos y 1 segundo (el récord anterior era de 9 minutos y 31 segundos).
Este piloto chileno considera a su salto récord como una prueba de que la disciplina y la determinación pueden convertir lo imposible en una realidad y dice que se mantiene con la esperanza de inspirar a otros a alcanzar sus propios sueños y superar sus límites.
¿Qué es el salto de wingsuit?
Conforme a los expertos, la invención de un nuevo traje aéreo vino a revolucionar al paracaidismo, además de que le dio vida al wingsuit flying, considerado como el deporte aéreo más extremo en el mundo.
Este deporte, también conocido como wingfly, es una modalidad dentro del paracaidismo, misma que consiste en volar utilizando un traje aéreo (wingsuit). Se dice que es necesario haber hecho al menos 500 saltos en paracaídas antes de poder meterse un traje de alas, por lo que solamente los paracaidistas más experimentados se encuentran en condiciones de hacerlo.