En su conferencia semanera, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, respondió una serie de cuestionamientos en relación con la caída en los ingresos, derivada de las constantes balaceras y bloqueos en la entidad.
El mandatario estatal criticó la cobertura de la prensa sobre la situación, incluso calificó de “amarillista” un artículo de un medio, que reportó pérdidas cercanas a los 30 mil millones de pesos debido a la violencia.
Pero, como ha ocurrido en ocasiones anteriores, Rocha Moya aseguró que los empresarios que tienen el compromiso con Sinaloa pueden recuperarse, desestimando la crisis que ha dejado el crimen organizado.
“Pueden soportar ganar menos” Esto respondió Rubén Rocha Moya
El gobernador sinaloense afirmó que los empresarios pueden “aguantar ganando menos” ante la crisis de violencia que afecta la economía del estado, sin la necesidad de que estos negocios cierren sus puertas.
“Un empresario que tiene la fortaleza y el compromiso con Sinaloa puede aguantar ganar un poquito menos, pero no necesariamente declararse en quiebra”, declaró.
Esto, luego de que medios aseguraran que las cifras revelan perdidas económicas que ha dejado la narco violencia en los sectores de comercio, turismo e inversión en el estado.
Ola de violencia en Sinaloa: enfrentamientos y amenazas
La crisis de inseguridad no se limita a la economía. Recientemente, se registró un enfrentamiento entre civiles armados en la comunidad de Las Habitas, en la zona serrana del municipio de Rosario.
Por ello, la Secretaría de Seguridad Pública confirmó la muerte de dos personas cuyos cuerpos fueron abandonados en el área. Hasta el momento, no hay detenidos.
En el ámbito educativo, la violencia también ha dejado huella. En la Escuela Secundaria Técnica Número 72 de Culiacán, el ausentismo alcanzó el 50% luego de que el plantel fuera vandalizado. Incluso se reportaron amenazas contra estudiantes, lo que ha generado temor entre padres de familia y alumnos.
Con empresarios, estudiantes y familias afectadas, las declaraciones del gobernador han generado críticas y dudas sobre las acciones que se están tomando para enfrentar una violencia que ya suma más de 100 días; dejando la pregunta al aire ¿hasta cuándo podrán “aguantar”?