Desconfianza y desinterés: La tormenta electoral que amenaza el futuro del Poder Judicial
La reforma judicial avanza bajo la sombra de un proceso electoral cuestionado y una ciudadanía desencantada.
La administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) deja como herencia una reforma judicial que vulnera la división de poderes y marca un oscuro capítulo en la historia democrática de México.
La próxima elección de juzgadores, programada para junio, se perfila como una “tormenta perfecta” que podría culminar en el peor fracaso electoral de la historia y en un colapso sin precedentes del Poder Judicial.
Una elección judicial compleja y desconocida
El proceso electoral enfrenta múltiples desafíos que podrían llevar a un abstencionismo histórico. La boleta será compleja, con cientos de aspirantes prácticamente anónimos, lo que dificulta la decisión del electorado.
Además, errores y omisiones en los nombres designados han generado confusión y desinterés. Guadalupe Taddei, consejera presidenta del INE, sostiene que la participación podría oscilar entre el 18 y el 20 por ciento, una cifra alarmante que refleja la desafección ciudadana hacia este proceso.
El Fantasma del abstencionismo histórico
Con aproximadamente 80 millones de electores, una participación del 20 por ciento significaría que 64 millones de personas le darían la espalda a las urnas. Este hecho no solo sería un revés para la democracia mexicana, sino también una señal de desconfianza hacia las instituciones y las reformas impulsadas por el gobierno actual.
Expertos como Lorena, una encuestadora, sostienen que el desconocimiento de los candidatos y la falta de información sobre la elección son factores clave para este posible escenario.
Accesibilidad y Recursos Limitados
Otra razón para el elevado abstencionismo es la accesibilidad y disponibilidad de casillas. El INE proyecta instalar 84 mil casillas, cifra muy inferior a las 150 mil de la pasada elección presidencial. Esto se debe a que el gobierno apenas concedió 8 mil millones de pesos al INE, la mitad del presupuesto solicitado. Karolina, otra experta, afirma que esta falta de recursos y la logística deficiente podrían desincentivar la participación ciudadana.