Extorsiones en México, el otro ‘impuesto’ que los comerciantes pagan a los criminales
Comerciantes en México, incluso transportistas, pagan al gobierno impuestos, pero también deben dar dinero a criminales que los amenazan a través de extorsiones.
Es la extorsión en donde el miedo tiene precio. Comerciantes y locatarios en México viven con doble tributación: la del impuesto fiscal y la de impuesto criminal.
“Por lo menos el 80, 90 por ciento de los locatarios recibimos llamadas, diario y piden desde dos mil, tres mil pesos hasta 30, 40 mil pesos”, dice un testimonio a Fuerza Informativa Azteca (FIA) sobre las extorsiones de las que son víctimas.
Del impuesto de Hacienda al impuesto a delincuentes
Se trabaja para dos frentes porque la Hacienda Pública no perdona y muchos menos la delincuencial. Si no reportas al fisco te persiguen y te embargan. Aunque no te cuiden, aunque no te ofrezcan seguridad.
Y peor aún, si no pagas el derecho de piso, te lastiman, te queman tu patrimonio o te matan. Nadie frena esas llamadas intimidantes a casa para exigir dinero, ni tampoco las visitas de sicarios a los negocios. Imposible que un taxista, un chofer de colectivo pueda evadir la cuota de protección.
Extorsiones en México van en aumento
La extorsión viene a la alza. Aquí, las cifras oficiales no mienten. En 2018 se reportaron 6 mil 721 denuncias y de ahí la escalada es notoria hasta el 2025, donde hay registro de 10 mil 227 carpetas de investigación.
Pero la cifra negra es más desoladora. La última encuesta de victimización del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revela que en 2023 se cometieron aproximadamente 4.9 millones de extorsiones y el 96.7 por ciento, no se denunció.
Es una herencia maldita que parece no tener fin. “El único delito donde no hemos podido lograr una disminución es en extorsión”, afirmó el expresidente Andrés Manuel López Obrador el 16 de julio de 2024.
Estados con más registros de extorsiones
Cada hora hay una extorsión a un trabajador, un comercio o una empresa. Las principales entidades de 2024 son el Estado de México, Guanajuato, Veracruz, Nuevo León y Jalisco.
Nadie puede negarse porque ahora los criminales le arrebatan al Estado no solo la potestad de brindar seguridad, sino de recaudar impuestos.