La extorsión es el delito más frecuente contra empresarios en México, con un aumento del 45.3% en el último sexenio. Cada hora, una víctima sufre este crimen, principalmente a través de llamadas telefónicas. El miedo y la impunidad reinan, ya que solo el 2% de las denuncias se investigan: Un reportaje especial de Fuerza Informativa Azteca (FIA).
Extorsión: el miedo constante de los empresarios mexicanos
La extorsión es el delito más común contra los empresarios en México, con un impacto devastador en la economía y la seguridad nacional. Según testimonios: “me decían que me iban a matar si no les daba el dinero, que me iban a quemar el negocio”. Este tipo de amenazas son usuales, y 9 de cada 10 intentos de extorsión ocurren vía telefónica, incluyendo el envío de fotos y amenazas a familiares.
El Estado de México (Edomex) y Morelos lideran la lista de lugares con más casos de extorsión. En estos territorios, las víctimas enfrentan demandas exorbitantes que pueden aumentar drásticamente si no se cumplen. Por ejemplo, una cuota inicial de 100,000 pesos puede subir a 3 millones de pesos en cuestión de semanas.
La impunidad y el miedo a denunciar agravan extorsión en México
La impunidad es un problema grave, ya que el 93% de las víctimas no denuncia estos delitos. Muchos creen que “la policía está coludida con estas personas”, lo que desanima cualquier intento de buscar justicia. Además, solo el 2% de las denuncias se investigan, dejando a las víctimas sin protección.
¡Falta de confianza en el sistema de justicia! La extorsión no solo afecta a los empresarios, sino también a sus familias y comunidades. El 67% de las víctimas ceden a las demandas, lo que aumenta los costos operativos y reduce la confianza en el sistema de justicia. Esto ha llevado a una sensación generalizada de inseguridad, donde “nos han dejado abandonados”.
En resumen, la extorsión es un problema crónico en México que requiere una respuesta efectiva para proteger a los empresarios y restaurar la confianza en las instituciones.