En medio de acusaciones de corrupción inusitada del gobierno, la Cámara de Diputados discute reformas a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas que cambian las reglas para la contratación de pobres del gobierno federal, y que exenta a las fuerzas armadas de trámites y de los requerimientos de trasparencia en el uso de recursos para obras que estén a su cargo.
La oposición alerta que los cambios propuestos generaran más opacidad, más corrupción y la entrega de contratos bajo la figura del amiguismo. Acusan al gobierno de ser el mapache de las licitaciones.
La reforma sugerida por la presidenta Claudia Sheinbaum crea nuevas figuras de contratación; Nacional, Internacional bajo la cobertura de tratados e Internacional Abierta.