Su nombre es Juan Manuel Sánchez Tapia y finalmente fue sentenciado a 62 años y 9 meses de prisión, luego de ser encontrado culpable del feminicidio de su esposa, ocurrido en el 2011 en el municipio de Ecatepec, Estado de México (Edomex). La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) logró acreditar su responsabilidad en este crimen, que lo mantuvo prófugo por más de una década.
El crimen que estremeció a Ecatepec
De acuerdo con la investigación, el 14 de octubre de 2011, Sánchez Tapia y su esposa se encontraban en un departamento en la colonia Fuentes de Aragón, en Ecatepec. En algún punto de la convivencia, el sujeto agredió brutalmente a la víctima, abusando sexualmente de ella y golpeándola hasta causarle la muerte.
Para ocultar el crimen, el agresor trasladó el cuerpo hasta la carretera Desierto de los Leones, en el kilómetro 30+500, en la colonia La Venta, alcaldía Cuajimalpa, Ciudad de México, donde lo abandonó.
Captura tras más de una década de fuga
La FGJEM inició una exhaustiva investigación, llevando a cabo diligencias de gabinete y campo para identificar al responsable. Con base en los indicios recabados, se estableció que Juan Manuel Sánchez Tapia era el autor del feminicidio, por lo que el Agente del Ministerio Público solicitó una orden de aprehensión en su contra.
Tras 11 años prófugo, las autoridades lograron capturarlo en agosto de 2022. Posteriormente, fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Ecatepec, quedando a disposición del Órgano Jurisdiccional y atravesando un proceso legal que finalmente se resolvió este miércoles 26 de febrero.
#Sentenciado. Juan Manuel Sánchez Tapia fue sentenciado a 62 años y 9 meses de prisión, una vez que la #FiscalíaEdoméx acreditó su responsabilidad en el delito de feminicidio en agravio de su esposa, a quien privó de la vida en la colonia Fuentes de Aragón, en #Ecatepec, en el… pic.twitter.com/q8yEZHuDZM
— Fiscalía Edoméx (@FiscaliaEdomex) February 27, 2025
Sentencia y suspensión de derechos
Tras un proceso legal, la autoridad judicial determinó su culpabilidad y dictó una condena de 62 años y 9 meses de prisión. Además, se le impuso la suspensión de sus derechos civiles y políticos como parte de la sentencia.
Este caso refuerza el compromiso de las autoridades mexiquenses en la persecución y sanción de delitos de alto impacto, garantizando justicia para las víctimas y sus familias.