Un inusual y a la vez curioso video se ha viralizado en redes sociales, luego de que un bebé fuera captado mientras se come las cenizas de su abuelo.
El impactante hecho ocurrió en Lincoln, Reino Unido, y ha desatado miles de reacciones en plataformas como TikTok, Facebook e Instagram.
¿Qué pasó con el bebé que se comió las cenizas de su abuelo?
Natasha Emeny, madre del pequeño, compartió en redes el sorprendente momento en que su hijo “Koah”, de apenas unos meses de edad, accedió a la urna donde descansaban los restos cremados de su abuelo. En el video se puede observar cómo el niño logra abrir la urna, derramando una cantidad significativa de cenizas sobre una repisa, el piso e incluso en su propia boca.
Entre el “shock”, la preocupación y el desconcierto, Natasha grabó el incidente, sin imaginar que se convertiría en uno de los clips más virales del momento.
El caso del pequeño Koah no solo ha captado la atención por lo insólito del hecho, sino también porque plantea un mensaje importante: la seguridad en el hogar es fundamental, especialmente cuando hay niños pequeños. Aunque la situación no pasó a mayores, el riesgo fue real.
@dailymail 'wen ye son eats yer daad' 🎥Caters/NatashaEmeny #family #children #fail ♬ original sound - Daily Mail
¡Entre el humor y la sorpresa! Caso del bebé que se comió las cenizas de su abuelo
El video, que rápidamente generó todo tipo de reacciones entre los usuarios. Mientras que algunos se tomaron el asunto con humor, otros mostraron preocupación acerca de la seguridad del menor: “Tu papá ahora vivirá dentro del niño”, comentó un usuario en tono sarcástico. Otro internauta bromeó: “Está absorbiendo sabiduría ancestral”.
Por otra parte, también hubo quienes señalaron la importancia de mantener objetos peligrosos fuera del alcance de los niños, ya que este tipo de accidentes, aunque poco comunes, pueden tener consecuencias graves.
Más allá del video viral, este incidente pone sobre la mesa la necesidad de revisar y reforzar las medidas de prevención dentro del hogar. Cosas como urnas, medicamentos, químicos o pequeños objetos deben mantenerse siempre fuera del alcance de los menores de edad.