El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este miércoles una emergencia económica y anunció una nueva tarifa arancelaria del 10 % sobre todos los productos importados, afectando tanto a socios comerciales estratégicos como a economías emergentes. Durante su discurso, Trump definió la medida como un “Día de la Liberación”, asegurando que impulsará la reindustrialización y la creación de empleos en EU. La gran pregunta que surge es: ¿Quién pagará realmente estos aranceles y qué impacto tendrán en la economía estadounidense?
Si bien China, como segundo mayor exportador hacia EU, es el país más perjudicado, otras economías también enfrentan consecuencias. Entre ellos figuran Vietnam, Camboya y la Unión Europea, que deberán pagar tasas aún más elevadas.
¿Quién pagará los aranceles de Trump?
A diferencia de lo que sugiere la narrativa oficial, los aranceles no los pagan directamente los países afectados, sino las empresas importadoras de EU. Como resultado, esos costos adicionales suelen trasladarse al consumidor final, provocando un aumento en los precios y, en última instancia, presionando la inflación.
El economista Gustavo Flores-Macías, de la Universidad de Cornell, explicó al medio internacional CNN que los estadounidenses serán quienes soporten el costo real de los aranceles.
Según un informe de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC) de 2023, el aumento en los precios de los productos importados sigue directamente la subida arancelaria:
“Los precios aumentaron aproximadamente un 1 % por cada incremento del 1 % en los aranceles”, señala el informe.
¿A dónde irá el dinero de los aranceles?
Por otro lado, los ingresos generados por los nuevos aranceles de Trump serán recaudados por el Gobierno de EU, al igual que cualquier otro impuesto federal. Al respecto, Trump ha insinuado que estos fondos podrían reducir otras cargas tributarias, beneficiando a la economía doméstica.
Sin embargo, diversos expertos advierten que el efecto neto podría ser negativo. Por ejemplo, la Federación Nacional de Minoristas (NRF) alertó que estas tarifas elevarán los costos para empresas y consumidores, generando incertidumbre y freno en la inversión.
Consecuencias económicas: Inflación, despidos y posible recesión
Aunque Trump sostiene que su política arancelaria traerá empleos y crecimiento, los economistas temen que genere una recesión en EU.
Al respecto, Flores-Macías advirtió que, a largo plazo, los aranceles podrían generar un ciclo de desaceleración económica, con una caída en las ventas y menor capacidad de consumo de las familias estadounidenses.
“Si bien a los líderes en Washington puede que no les preocupe el aumento de precios, a las familias trabajadoras sí”, concluyó.