El crecimiento de la inteligencia artificial (IA) ha generado avances significativos en múltiples sectores, desde la automatización de tareas hasta el desarrollo de herramientas avanzadas para la ciencia y la medicina. Sin embargo, detrás de su funcionamiento, hay un factor ambiental que ha comenzado a generar debate: el consumo de agua por parte de las empresas que operan y entrenan estos sistemas.
¿Por qué la IA consume grandes cantidades de agua?
Los modelos avanzados de IA requieren un procesamiento intensivo de datos en centros de datos de gran escala. Estas infraestructuras generan una gran cantidad de calor durante su operación, lo que hace necesario contar con sistemas de refrigeración eficientes. En muchos casos, estos sistemas dependen del uso de agua para disipar el calor y mantener los servidores en condiciones óptimas de funcionamiento.
Un estudio reciente estimó que el entrenamiento de modelos como GPT-3 requirió aproximadamente 700,000 litros de agua, una cantidad comparable a la utilizada en la fabricación de cientos de automóviles eléctricos (Estudio “Making AI Less “Thirsty”, 2023) Asimismo, se ha calculado que una sesión de preguntas y respuestas en un chatbot de IA podría consumir hasta medio litro de agua.
Empresas tecnológicas y su impacto en el consumo de agua
Empresas líderes en tecnología han reportado incrementos notables en su consumo de agua debido a la expansión de la IA y la infraestructura que la sustenta. Microsoft, por ejemplo, registró un aumento del 34% en su consumo entre 2021 y 2022, alcanzando casi 1,700 millones de galones de agua. Google, por su parte, reportó un incremento del 20% en el mismo periodo, superando los 28 millones de metros cúbicos.
En regiones como Aragón, España, el uso de agua por parte de centros de datos ha generado debate. Amazon Web Services (AWS) ha solicitado un incremento del 48% en su consumo de agua para mantener la refrigeración de sus instalaciones, lo que ha despertado inquietudes sobre la sostenibilidad de este recurso en zonas propensas a la sequía.
Perspectivas y posibles soluciones
A medida que la IA sigue expandiéndose, los expertos señalan la importancia de desarrollar sistemas de enfriamiento más eficientes. Algunas alternativas incluyen el uso de refrigeración líquida optimizada, la reutilización del agua en circuitos cerrados y el empleo de fuentes de energía renovables que reduzcan la demanda de sistemas tradicionales de refrigeración.
Además, algunas empresas han comenzado a explorar el establecimiento de centros de datos en regiones más frías, donde el enfriamiento natural podría reducir la necesidad de consumo de agua. También se estudian alternativas como la inteligencia artificial aplicada a la optimización del uso de recursos, lo que podría ayudar a disminuir el impacto ambiental sin afectar el desarrollo tecnológico.
Conclusión: El avance de la inteligencia artificial es una realidad que transforma múltiples aspectos de la vida cotidiana. Si bien su crecimiento requiere importantes recursos, como el agua para la refrigeración de los centros de datos, existen estrategias para optimizar su consumo y reducir su impacto ambiental. La innovación en la gestión de recursos y la implementación de tecnologías sostenibles pueden ser clave para lograr un equilibrio entre el desarrollo de la IA y la preservación del medio ambiente.
Referencias:
Parra, S. (2025, 27 enero). La sed de ChatGPT: La cantidad de agua que consume la IA es alarmante. National Geographic España. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/agua-que-gasta-chatgpt-y-otros-modelos-ia_23812
Roig, S. (2024, 5 diciembre). ¿Sabes cuánta agua consume la IA? [Vídeo]. National Geographic España. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/inteligencia-artificial-este-es-todo-agua-que-consume_20036
Li, P., Yang, J., Islam, M. A., & Ren, S. (2023, 6 abril). Making AI Less «Thirsty»: Uncovering and Addressing the Secret Water Footprint of AI Models. arXiv.org. https://arxiv.org/abs/2304.03271